Cuando tú eres tú en tu boda.

Muchas veces se habla de cómo se debe maquillar o peinar una novia para su boda, mucho se ha escrito al respecto y muchas chicas, en la entrevista inicial en la que nos conocemos, me comentan o me preguntan al respecto de éste “decreto“.

En mi opinión hay que tener en cuenta varios factores;

– Que eres tú la que se va a casar.

– Que en las fotos/vídeo te vas a ver el resto de tu vida reflejada ese día.

– Que todo el mundo va a tener una opinión sobre lo que debes hacer y cómo.

Dicho esto, opino que si tu estilo es natural y relajado y así es como mejor y más cómoda te sientes, pídele a tu maquilladora/peluquera que diseñe un look acorde con ese estilo, pero no te cortes si lo que realmente te apetece es verte algo diferente, o con un ahumado en los ojos, o con los labios en un color subido, es decir, con un maquillaje que quizás tú misma no tienes las herramientas o habilidades para recrear, pero quieres hacerte.

Para mí, como estilista de novias, lo importante es que te sientas cómoda, que te veas tú misma y que el resultado te encante. No me gusta pensar que mi trabajo es algo que sirve para delimitar o determinar cómo han de ser las cosas, porque una de las mayores virtudes que tiene este arte es eso, que al ser arte la palabra libertad está implícita en su desarrollo.

Además, precisamente se hacen las pruebas de maquillaje y peinado por esta razón entre muchas otras, para que puedas verte con el look que te ronda la cabeza y comprobar si es así como te gustaría casarte.

Está muy bien dejarte aconsejar o escuchar las opiniones de quienes te rodean, pero nunca olvides que la última palabra siempre debes tenerla tú, porque si no, lo más probable es que ese detalle te haga disfrutar un poco menos de un día como el de tu boda, así que escucha, valora y finalmente decide por ti misma.

Una novia debe reflejar la persona que es y cómo se siente mejor, porque salvo que tu boda sea temática y desees verte caracterizada, tú tienes que ser tú en tu boda.

Vanesa Álvarez.
*Fotografías y edición de Noelia Robles

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