Gracias, 2016

Vaya añazo, uau! Hacía muchos años que no vivía uno de cerrar ciclos y abrir tantas ventanas…

Ni siquiera sé muy bien por dónde empezar, pero lo que sí tengo claro es que de las cosas por las que más agradezco es por la gente que me rodea y teje una red de cariño, apoyo y amor a mi alrededor… Este año ha comenzado una aventura con mayúsculas para mí en el terreno profesional que lo ha teñido todo de esa energía de esfuerzo, trabajo duro, aprendizaje, experiencia y momentos de subidón increíbles.

Obviamente no todo ha sido felicidad y alegrías, algunas etapas que, necesariamente se han cerrado, han tenido su espacio también, pero por ellas también estoy agradecida, porque al final he visto con claridad que solo eran cosas que me impedían acabar de despegar y volar hacia destinos cada vez mejores, lastres. Algunas de esas etapas han sido tomar decisiones difíciles que llevaba demasiado tiempo demorando, y otras cosas han sido descubrir relaciones o situaciones que no eran reales o que no me eran positivas. Y aquí estamos, a las puertas de un nuevo año, 365 nuevas oportunidades de seguir mejorando en todos los sentidos.

Pienso aprovechar cada una de ellas, valorarlas como merecen y seguir atesorando experiencias que me hagan crecer.

Tengo la suerte de tener amigas y compañeros y familia que muy a menudo creen más en mi que yo misma, y que son un espejo para mi, que me ayudan a moverme hacia adelante cuando las fuerzas flaquean o hay dudas.

No me cabrían aquí las palabras de agradecimiento a todas las personas que me habéis acompañado, a nivel personal sobre todo, pero quiero hacer una mención especial a Raül, por ser el mejor compañero de viaje posible, por estar siempre de mi lado y ayudarme a tomar las decisiones más difíciles, a Laura por haber sido mi compañera en el inicio de una nueva etapa de vida, haberme dado la oportunidad de descubrir dones que ni sabía que tenía y hacer que el camino sea siempre con una sonrisa, a Ana C. por haber sido más que una amiga, una compañera, por haber sido un espejo en el que ver muchas cosas que no quería, por haberme enseñado tanto de mi misma, por quererme incondicionalmente a pesar de ser quien soy a veces, a Cristina por ser una luz en el camino, una esperanza que a la que yo dudaba me regalaba su magia para hacerme sonreír y tirar hacia arriba con más fuerza, por creer tanto en mi, por formar parte de todo este gran proyecto de vida y prestarme su cara una y otra vez sin decir jamás que no a nada, y a Ana “Supercaligrafica”, esa maravillosa casualidad, porque en ella he descubierto una amiga en la distancia, una cabeza maravillosamente loca con la que reír y compartir todo lo que quiera, por escucharme, ayudarme a elegir y regalarme tanto, a mis amigos y vecinos Remco y Eugenia, que participan con gusto y sentido del humor en cada nueva locura a la que me lanzo, que ponen todo de su parte siempre para ayudarme sin esperar nada a cambio (salvo galletas caseras, jijiji). Y a mis padres, que demuestran que a pesar de todo, a pesar de la vida, a pesar de que a veces no estamos en la misma vibración sienten verdadera devoción por cada cosa nueva que inicio y esperan a ver como triunfo y me acompañan proporcionándome las herramientas necesarias para mejorar.

Por supuesto gracias a todas las novias que habéis confiado en mi eligiéndome para ayudaros en un día tan importante como el de vuestra boda, que me habéis confiado vuestras dudas, miedos, deseos… y que siempre permaneceréis en mi recuerdo como experiencias únicas.

Y no voy a olvidarme de la persona a quien más tengo que agradecer todo lo logrado en este año que ya se termina; yo misma, sí, porque por fin comprendo que es por mi por quien tengo que hacer las cosas, es a mí a quien debo agradecer los esfuerzos, soy yo quien ha aprendido a permitirse recibir cosas buenas también, yo he trabajado duro, he crecido, he procurado aprender de las mejores, me he permitido cometer errores sin castigarme, he aprendido a decir no sin remordimientos,  me he regalado experiencias inolvidables, he aprendido a ser más generosa conmigo misma, a juzgarme un poco menos, a conocerme a través de lo que siento con lo que hago… y por tanto más que sigo descubriendo, y porque me tengo mucho que agradecer, por llegar tan lejos en un tiempo récord sin despeinarme, por llenar mi vida de experiencias increíbles…

Y al 2017 no le pido nada, he decidido que me lo voy a pedir a mí misma, porque soy la única responsable del resultado de mis acciones, porque soy capaz de hacer lo que me proponga y porque lo que vaya a pedir, al final, va a depender de mi lograrlo, por eso estoy ya pensando en la lista de intenciones y peticiones que voy a escribir después de este post, que no será excesiva, será justa y comprometida conmigo.

Y os adorno este post tan intenso (perdón, ejem…) con unas fotos que me tienen maravillada por su calidez y porque reflejan lo bien que trabajamos juntas el equipo de mujeres que nos reunimos para llevarlo a cabo, sólo son unas muestras, pero en 2017 tendremos el resto de las fotos que ya estoy loca por sacar a la luz! (Fotos de Noelia Robles)

Espero no haberme extendido demasiado y deseo que las fotos os gusten tanto como a mí, gracias por llegar hasta aquí leyendo si lo has hecho, feliz año nuevo, feliz año viejo, feliz vida, seguid a mi lado y hagamos camino juntas!!

Vanesa Álvarez Campos.

Deja un comentario